La carta de Pili

Querida amiga,

Desde pequeña he sentido el impulso de saber qué significaba ser mujer y la feminidad. Vengo de un patriarcado que ha teñido de oscuridad y desconocimiento los ciclos femeninos, la sexualidad y el poder femenino.

Este impulso que mencionaba al principio me ha llevado a explorar mi menarquia, mi maternidad, mi sexualidad y desde hace un tiempo, mi climaterio. 

Tener información, sentir mi cuerpo, hablar con otras mujeres, conectar con el placer, han sido piezas importantes para ubicarme en este nuevo estado, el de mujer sabia.

Desde aquí estoy sintiendo mi climaterio. 

He experimentado cambios físicos, hormonales, mentales, emocionales, espirituales. A momentos me he sentido desubicada, de luto por ya no tener sangre menstrual, de «perder» mi fuerza y juventud.

A la vez siento que el climaterio todo el tiempo me lleva hacia mí misma, hacia quién soy, hacia mi esencia más auténtica. A cuidar mis necesidades. A poner límites con claridad.

Siento que es una oportunidad que nos da nuestro maravilloso cuerpo femenino, para transitar nuestra segunda mitad de la vida. Nuestra segunda primavera. Con amor hacia nosotras mismas.

Deseo que se visibilice esta etapa tan importante en la vida de todas las mujeres, que todas podamos tener recursos para vivirla con seguridad, placer y acompañamiento. Que se le dé un lugar de respeto y honor en nuestra sociedad.

Al igual que hacían las tribus de los indios. Al igual que hace 35.000 años, cuando pintaban vulvas en las cuevas para honrar la puerta de la vida y hacían esculturas de mujeres para darles las gracias y mostrar al mundo que ser mujer es un regalo sagrado.

¡El climaterio nos RE-CUER-DA que somos maravillosas!

Pili

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