<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>HOVO</provider_name><provider_url>https://hovo.cat/cat</provider_url><author_name>AngelesParaBlog2731287</author_name><author_url>https://hovo.cat/cat/author/angelesparablog2731287/</author_url><title>La carta de Gloria - HOVO</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="TiUbMOpY0C"&gt;&lt;a href="https://hovo.cat/cat/la-carta-de-gloria-matas/"&gt;La carta de Gloria&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://hovo.cat/cat/la-carta-de-gloria-matas/embed/#?secret=TiUbMOpY0C" width="600" height="338" title="&#x201C;La carta de Gloria&#x201D; &#x2014; HOVO" data-secret="TiUbMOpY0C" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://hovo.cat/wp-includes/js/wp-embed.min.js
&lt;/script&gt;</html><thumbnail_url>https://hovo.cat/wp-content/uploads/2025/02/HoVo_MariaContrerasColl_06-scaled-e1738707165282.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>1707</thumbnail_width><thumbnail_height>2227</thumbnail_height><description>Hola querida, El climaterio asom&#xF3; la cabeza y el alma en mi vida, de manera natural, como quien no quiere la cosa. De la misma manera que durante la adolescencia aparec&#xED;a el cabello graso, los granos de acn&#xE9;, la rabia desbordada o la risa desenfrenada.Sac&#xF3; la cabeza, quiz&#xE1;s de una manera m&#xE1;s sutil. Todo el mundo habla de la adolescencia y est&#xE1; en el imaginario de nuestra sociedad. No es as&#xED; con el climaterio. Afortunadamente, he estado en contacto con grupos de mujeres en los que pod&#xED;amos compartir danzas e historias, y as&#xED;, tejiendo una red humana y tambi&#xE9;n aumentada con lo que podemos recibir de las redes sociales gracias a la tecnolog&#xED;a, he podido tener acceso a la informaci&#xF3;n y el conocimiento de lo que significa el climaterio en nuestras vidas.Seguro que todav&#xED;a podr&#xED;a hacer mucha m&#xE1;s inmersi&#xF3;n. Quiz&#xE1;s por eso me ha apetecido escribir esta carta. Todo lo que podemos compartir, nos hace crecer. La historia de una, resuena en muchas otras.Lo que siento es que el climaterio me pide poner atenci&#xF3;n. Dar espacio. Tiempo interno de cuidado, de escucha. Me pide quitarme capas, para poder mirarme desnuda con todo lo que soy. Con los cambios que se van gestando poco a poco. Y abrazarlos.A veces me lleva a profundidades y sombras, de las que parece que me cuesta salir. Estados emocionales intensos. De nuevo, aflora una rabia que no quiere m&#xE1;s que ser escuchada y expresada. Bien expresada, aportando firmeza y dignidad. Aqu&#xED; y ahora, mirando hacia adelante. Reafirmandome, reconstruy&#xE9;ndome. D&#xE1;ndome voz. Ya basta, ya basta de callar cosas o de no querer afrontar conflictos. Ya basta de ceder. Ya basta del papel de mujer buena. Mejor mujer encarnada, con poder propio. Que me doy yo misma. Siento que es un paso hacia adelante. Siguiendo el camino de la vida, que siempre avanza, as&#xED; es.Del mismo modo, todav&#xED;a celebro las menstruaciones que me vienen, ahora ya con alg&#xFA;n desajuste, que me indican que ya se est&#xE1;n yendo. Y siento que tendr&#xE1; que ser como un duelo, cuando ya no menstr&#xFA;e m&#xE1;s, por esa sangre que simboliza todos estos a&#xF1;os de ovulaci&#xF3;n y ciclicidad. Estoy en transformaci&#xF3;n. El fin de la sangre menstrual puede representar el inicio de una nueva etapa, hacia la cual ya tengo la puerta abierta y me estoy acercando. Paso a paso. Evolucionando. Atenci&#xF3;n: evolucionando.Y la valent&#xED;a que siento que puede surgir es amarme con todos los cambios que vayan llegando.Creciendo y madurando. Agradeciendo lo que me rodea, con la convicci&#xF3;n de que cada paso, y quiz&#xE1; cada piedra, una vez transitada, es un aprendizaje que me va llevando m&#xE1;s arriba en mi monta&#xF1;a de la vida.</description></oembed>
